Carlos Peña supero el reto de nadar 70 kilómetros a espalda por el rio Ebro
El tolosarra sufrió golpes y un corte de digestión durante su travesía
El atleta tolosarra Carlos Peña logro <<meterse en su bolsillo>> al rio Ebro al conseguir, con éxito, recorrer setenta kilómetros nadando de espaldas por sus aguas, entre la localidad alavesa de la Puebla de Labarca y la navarra de Lodosa.
El pasado sábado superó un reto más, esta vez en solitario. Peña se zambullo en el Ebro con su traje de neopreno y sus aletas a las 6.50 de la mañana, cuando todavía no había amanecido. Acompañado de su equipo y con aproximadamente 10 grados de temperatura ambiente, Peña suco a oscuras los primeros cuatro kilómetros de travesía por el caudal del rio. El brillo del agua fue la única pista que guio al joven atleta durante los primeros 45 minutos, hasta que pudo ver la luz del día.
De esta forma recorrió el primer tramo hasta alcanzar la primera presa del rio. Tras salvar el primer dique saliendo del agua volvió al caudal. A partir de ese momento surgieron las dificultades que pusieron en peligro a Carlos Peña hasta que supero el recorrido a la altura de Logroño.
Según sus palabras, <<las últimas lluvias agudizaron los rápidos de agua y en este tramo recibí varios golpes fuertes en las piernas y en el trasero contra las rocas, pero tuve suerte ya que no se me rompieron las aletas, que suele ser muy frecuente. En ese caso habría retrasado la prueba>>.
A la altura de Mendavia, a 12 kilómetros de Lodosa, tuvo un nuevo susto cuando, tras beber un trago de agua, sufrió un corte de digestión y tuvo que bajar considerablemente su ritmo, pero tras Alcanadre prosiguió <<como una bala>> hasta llegar a Lodosa.
Tras su desafío al Ebro, Carlos agradeció al público <<que me ha apoyado>> y señalo que ahora piensa en descansar. El próximo reto del tolosarra se centrara en el Lago Titicaca, en el Rio de la Plata; o en el Estrecho de Gibraltar.
Periódico: EL MUNDO martes, 12 de abril de 1994 |