Carlos Peña culmina con éxito una nueva aventura en tierras argentinas


Acaba de cruzar a nado y en la modalidad de espalda, la laguna Mar Chiquita
Esta travesía ha formado parte del programa de la “Semana Vasco-Argentina”

De nuevo lo ha conseguido. El nadador tolosarra Carlos Peña acabo de cruzar a nado y en la modalidad de espalda, la laguna Mar Chiquita, cumpliendo  con éxito otro de sus retos.
Este lago, ubicado concretamente en la provincia de Córdoba, es el de mayor superficie de Argentina, con cerca de 6.000km2 y uno de los más grandes lagos salados de la tierra y el tolosarra lo ha culminado de forma brillante, a pesar de las dificultades que encontró en el recorrido debido, sobre todo, a la alta salinidad y el fuerte oleaje que presenta el lago argentino.
Acompañado en el agua, en todo momento, por su piragüista Jesús Remírez, encargado de darle las oportunas  indicaciones, Peña empleo tres intensas jornadas para cubrir la gesta, algo más de 60 kilómetros.
Travesía complicada
El aventurero tolosarra se muestra muy satisfecho de esta nueva proeza en su curriculum, aunque relata que la travesía fue complicada desde el principio. <<Ya a la llegada tuvimos problemas burocráticos porque no encontrábamos un medico, requisito imprescindible para esta travesía y, al final, tras difíciles negociaciones nos llego un medico desde Córdoba. Comenzamos la aventura el pasado 20 de octubre, donde embarcamos a las seis de la mañana con destino Rosario de Saladillo. Teníamos todo preparado pero la travesía se presentaba llena de dudas e interrogantes. Lo que más me preocupaba era la salinidad y el oleaje. Durante las primeras horas del recorrido tuvimos viento con oleaje de costado que nos arrastraba hacia la costa. Las condiciones para nadar dejaban mucho que desear, aunque a media mañana el tiempo mejoro, lo que hizo que nadara más rápido>>, explica Peña.
En este primer trayecto, el nadador empleo siete horas hasta llegar a la altura de la isla” El Mistolar”,  punto de primer final de etapa. Peña nos relata que al día siguiente inicio la segunda etapa desde “El Mistolar” hasta “Campo Mare´” y también empleo unas siete horas de nado pero en esta segunda etapa, los problemas para el nadador fueron mayores, debido a la gran salinidad del agua, que le cegó los ojos y al fuerte viento y oleaje.
Pero si la segunda jornada fue dura para el tolosarra, la tercera y última etapa fue <<la peor de todas>>, ya que la adversa climatología hacia prácticamente imposible que Peña desarrollara serenamente su travesía. <<El fuerte oleaje en el lago fue constante durante toda la etapa, incluso dificulto el avituallamiento pero logre llegar a la meta, sacando fuerzas de flaqueza y avanzando con fluidez>>, cuenta el nadador. Esta travesía ha formado parte del programa festivo-cultural de la “Semana Nacional de las Euskal Etxeak de Argentina”.

Problemas en los ojos por la salinidad
Carlos Peña sabía que se enfrentaba a uno de los retos más difíciles a la hora de afrontar este lago argentino, caracterizado por alta salinidad y fuerte oleaje, del que fue testigo el mismo durante toda la travesía. <<Las cosas se torcieron a partir de la segunda etapa. El día amaneció muy nublado y la laguna estaba más brava que en la jornada anterior. Los fuertes vientos no dejaban de arrastrarnos hacia la costa con violencia. Fue la tónica del día. Además, la salinidad hizo estragos en mis ojos y me impedía la visibilidad, por lo que se hacía muy difícil la orientación. Termine la etapa como pude y por la noche me trataron la irritación ocular. Me fui a descansar y en mi mente estaba el interrogante de si continuar o no. Al día siguiente y sintiendo que la meta estaba muy cerca, todo el grupo, incluyendo yo, nos levantamos con mucho ánimo y así inicie la tercera y última etapa, que fue la más dura porque las condiciones climatológicas empeoraron. Para colmo hubo que sumar a los problemas una inflamación en mi empeine derecho que paralizaba el ritmo. Cuando llegue a Miramar, el final de la travesía, la población, encabezada por el alcalde, me dio un caluroso recibimiento. En la llegada se me olvidaron todos los momentos malos de la travesía>>, dice.

Periódico:  DIARIO VASCO    viernes,27 de octubre de 2006