Carlos Peña culmina con éxito su aventura en el lago húngaro de Balaton
El ministro de Medio Ambiente le recibió y destaco su <<espíritu ecológico>>
En abril de 2004 fue el lago Chapala, en Mexico; en octubre de 2004, el lago Garda, en Italia; en noviembre de 2004, el rio Sella, en Asturias y ahora ha sido surcando las riberas del lago Balaton, en Hungría. El aventurero tolosarra Carlos Peña acaba de culminar una nueva aventura nadando a espalda y ahora prepara otro desafío que quiere abordar en el mismo Tolosa, donde pretende batir un record Guinnes.
Peña ha regresado muy satisfecho de su aventura húngara. <<Ha sido muy difícil pero he cumplido mi objetivo sin excesivos problemas>>, comentaba ayer. La salida estuvo marcada por la gran afluencia de medios de comunicación de Hungría. <<Ocho horas de intenso trabajo fueron compensadas por el seguimiento desde el aire de un canal de televisión, finalizando la etapa en Zamardi>>, precisaba Peña.
El lago Balaton es el orgullo de los húngaros. Se encuentra a unas dos horas de viaje de Budapest. Balaton es el lago más grande de Europa central. Su longitud es de 80 km de largo por 15 km de ancho. La profundidad media del lago es de 4 metros.
En el invierno, la superficie del lago se convierte en una capa de hielo de varios centímetros de densidad. Las duras condiciones climatológicas han vuelto a ser el principal obstáculo de este aventurero tolosarra. << Sabíamos que Balaton no era un lago seguro y así ha sido>>, corrobora Peña.
Las corrientes de agua, los vientos y el tiempo cambian muy rápidamente y además, las tormentas fuertes y muy violentas aparecen de manera habitual en las riberas de este embalse natural.
La segunda y tercera etapa, Zamardi-Zanka y Zanka-Fonyod, se caracterizaron por el gran esfuerzo físico que tuvo que realizar Carlos para superar las fuertes olas de carácter variable, a lo que se sumo las ocho horas de natación diarias.
La última etapa, Fonyod-Kest-hely, se convirtió en la más dura y larga de toda la travesía. <<Fueron 22 kilómetros en 9 horas>>. Así consiguió Peña su objetivo de nadar longitudinalmente el mayor lago centroeuropeo.
El control y seguimiento de la prueba fue posible gracias a la colaboración de la Policía Marítima del lago Balaton.
Carlos cuenta que la llegada resulto espectacular y muy emotiva. <<En los últimos tres kilómetros fuimos escoltados por dos tripulaciones de remeros. El muelle de Keszthely estaba abarrotado por un gentío que no me esperaba en absoluto. Nos recibieron las autoridades de la región ante el gran despliegue de medios de comunicación>>, relata emocionado el aventurero tolosarra.
Los días consecutivos a la travesía se han caracterizado por la infinidad de entrevistas y reportajes que los medios húngaros han realizado a Peña. Incluso fue recibido personalmente por el ministro húngaro de Medio Ambiente, Kolber Istvan, <<quien –relata Carlos-, nos dijo que agradecía la labor que habíamos realizado a favor del medio ambiente>>.
En conjunto, la travesía ha sido un completo éxito tanto en el plano deportivo como en el ecológico en defensa del lago Balaton. El proyecto de cruzar a nado el lago ha sido promovido por la Asociación Húngara para la Coordinación y Desarrollo del Lago Balaton. La expedición estuvo compuesta por el propio Peña, su masajista y preparador Jesús Remirez y Ainhoa Amat como intérprete.
Periódico: EL DIARIO VASCO jueves 26 de mayo de 2005
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