Hazaña en el Estrecho

Carlos Peña logro cruzar a nado el paso de Magallanes – Los fuertes vientos obligaron a modificar su trayecto en las gélidas aguas chilenas

CARLOS  Peña González de Uriarte, de 35 años, regreso el pasado domingo a Lodosa desde la Antártida chilena, hasta donde se traslado para intentar cruzar a nado el Estrecho de Magallanes. Una autentica aventura deportiva que sumar a su extenso currículo de hazañas. Llego a su casa con el objetivo final cumplido, aunque con una sensación agridulce, ya que la adversa  climatología que le toco vivir le obligo a modificar su trayecto.
Su fin era nadar a espalda los 40 kilómetros  que separan Punta Arenas de Porvenir, siendo así el primer hombre en conseguirlo, al igual que en intentarlo. Sin embargo, los fuertes vientos, de más de 150 kilómetros por hora, le obligaron a abandonar su hazaña cuando ya había recorrido la mitad de su trayecto, en cuatro horas y media, aproximadamente, de lucha a brazo partido contra los elementos.
Fue el pasado 17 de enero, a las siete de la mañana, cuando inicio su travesía desde el puerto de Punta Arenas. Una embarcación de la Armada chilena y una lancha zodiac, en la que viajaba su masajista y amigo Jesús Remírez, le acompañaban en su particular periplo. “La zodiac, debido a los fuertes vientos, tenía que estar en constante movimiento, no podía estar en ralentí, por lo que estaba todo el tiempo dando vueltas a mi alrededor. Esto hizo que respirara continuamente los gases de los motores de dicha embarcación, lo que me obligo a detenerme”, explico Peña, quien aseguro que la fuerza del viento era increíble.

Vientos de 150 kilómetros
Sin embargo, el nadador no quería abandonar su reto, por lo que consulto los partes meteorológicos con el fin de volver a intentarlo. “Y no solo tienes que tener en cuenta el tiempo, sino que también a la Armada y autoridades del país en el que te encuentres, ya que tienes que tener su permiso y su compañía durante el trayecto”, dijo Peña. Finalmente, con las predicciones de vientos de más de 150 kilómetros por hora, este aventurero se vio obligado a abandonar su objetico.
“Pensé que tanto tiempo de entrenamientos y de trabajo realizado para esta travesía no podía echarse por la borda”, confesó Peña, quien el pasado 26 de enero intento cruzar con éxito el citado estrecho desde otro lugar diferente,  desde Punta Delgada hasta la provincia de Tierra del Fuego, una zona con corrientes de ocho nudos, lo que equivale a 15 kilómetros por hora, aproximadamente.
Los cinco kilómetros que separan ambos lugares Peña los recorrió en solitario, ya que considero esta su última oportunidad, pues debía regresar a España.”Además lo hice en secreto, pues debía pedir permiso a la armada y no disponía de tiempo para esperar a su aprobación”  dijo el nadador, quien tuvo que luchar contra grandes contracorrientes de agua: “Me vi obligado a nadar haciendo una balsa, ya que, de lo contrario, el agua me hubiera arrastrado hasta la Bahía San Felipe”, comenta.

En solitario
Sin embargo, antes de realizar esta hazaña, Peña y su masajista tuvieron que recorrer varios kilómetros de Punta Arenas hasta Punta Delgada. “Nos trasladamos en un autobús que se dirigía hasta Ríos Gallegos. Nos dejo a 16 kilómetros del lugar en el que quería comenzar mi reto, hasta donde tuvimos que llegar haciendo auto stop”, explico Peña, quien confesó que anduvieron durante seis kilómetros, hasta que un coche les recogió.
Una hora y trece minutos fue el tiempo que el nadador tardo en realizar esta nueva hazaña. En la otra orilla, en Tierra de Fuego le esperaba impaciente Remírez, pues su amigo no contaba con ayuda de ningún tipo si sufría algún tipo de problema. “Era consciente de que era peligroso, pero no quería volverme sin hacer nada”, dijo Peña. Y es que, ese mismo trayecto lo ha realizado una única persona, el chileno conocido como Tiburón Contreras
El pasado domingo por la noche, cuando el lodosano regreso a su casa, se mostro satisfecho con lo conseguido, aunque reconoció que fue muy duro, ya que tuvo que soportar aguas de cero grados centígrados durante sus entrenamiento en el Glaciar Grey. “La imagen que ofrece es espectacular. Se pueden contemplar grandes derrumbes de hielos que al caer provocan enormes olas arrojando témpanos a las orillas”, explicaba Carlos Peña, quien  se mostro, igualmente, orgulloso del trato recibido por parte de los chilenos que les acogieron y ayudaron. Una nueva hazaña para añadir al historial.

Numerosas aventuras
Carlos Peña González de Uriarte comenzó a plantearse retos a nado en 1989, cuando cruzo los 200 kilómetros del Rio Ebro que separan Logroño de Zaragoza. Un año después, fueron 140 kilómetros más los realizados por Peña, quien se traslado hasta Galicia para cruzar el rio Miño. Y, desde esa primera prueba, muchas han sido las conseguidas por este lodosano, como nadar los 39 kilómetros del Lago Ness, o cruzar las bravas aguas del Estrecho de Gibraltar en dos horas y ocho minutos. Durante el conflicto bélico en los Balcanes, Peña cubrió 60 kilómetros entre Mostar y Metcovich. Y, las aguas del Lago Titikaka fueron otras que también acogieron a este nadador, quien consiguió nadar los 220 kilómetros del lago navegable situado a mayor altura del mundo, 3.915 metros. En junio  de 1999, Peña se convierto en el primer hombre en nadar el Rio Ebro en su totalidad. 25 días fueron los que el lodosano empleo para cruzar los 927 kilómetros.

Periódico: DIARIO DE NOTICIOAS          martes 30 de enero de 2001